Porque Colombia es pobre?
Porque la personalidad del colombiano y su actitud están predispuestas para perder e improvisar y tiene un pensamiento o actitud paternalista donde se pretende que el estado resuelva todos los problemas. Además el estado ha carecido de líderes que eduquen al pueblo en el sentido de la responsabilidad social y de la conciencia social. Asimismo el estado nunca planifica de buena fe proyectos de desarrollo a corto y largo plazo donde se involucre el desarrollo de las vías de comunicación, de la explotación adecuada de los mares y de los puertos y también no se ha hecho un desarrollo de planificación urbana acorde con las necesidades del pueblo. Además la calidad de educación y el enfoque pesimista de la educación hacen que el colombiano tenga estática la capacidad de inventar de innovar y de ser protagonista de un futuro más digno. Además existe un conformismo y una indiferencia por la situación política, cívica y social que hacen del colombiano una persona indiferente ante los graves problemas desigualdad social y económica. Colombia adolece de la falta de comunicación entre el pueblo y el estado que trae como consecuencia una inercia en todos los ámbitos de la vida nacional como la falta de una adecuada técnica en la explotación de los recursos naturales y un adecuado y racional mercadeo de los productos agrícolas; estas deficiencias las aprovechan los monopolios económicos aliados con los políticos para asfixiar las aspiraciones legítimas de las pequeñas empresas y de los ciudadanos que carecen de una verdadera protección por parte del estado. Colombia avanza sin orden, sin una dirección precisa y sin metas claras de desarrollo; solamente esperanzada de que unos pocos sean los protagonistas del desarrollo general. Colombia es un país rico y tiene un estratégico punto de ubicación dentro del continente americano, esta posición estratégica es óptima para desarrollar un gran comercio y proyectos de exportación.
Colombia ha perdido la capacidad de asombro y la capacidad creativa de una imaginación viva y eficaz para ser recursivos en la resolución de problemas fundamentales; como el de la paz, el desarrollo social y económico y el desarrollo industrial, de mercadeo y exportación. El colombiano se ha conformado con un tipo de vida fácil donde se logre y lucre mucho sin hacer esfuerzo y donde el porvenir se lo entregamos a la suerte y no a la actitud responsable de desarrollar nuestros talentos y de prepararnos adecuadamente como profesionales y además carecemos de metas nobles hacia el futuro y además preferimos un estado de relajamiento a un estado de actividad digna por el trabajo personal y social; al colombiano le falta tener un enfoque solidario hacia el bienestar común y al desarrollo de la nación con función social sostenible y responsable.
La falta de disciplina y de reflexión a conducido a Colombia a vivir en un estado de miedo que paraliza todas las rutas del progreso material e intelectual y desarrollo cívico solidario; la falta de orden y metodología y de estrategias racionales en el colombiano nos ha llevado a una anarquía en el campo material y espiritual que hacen de Colombia el país de los contrastes o sea un país que tiene todas las posibilidades de ser una potencia mundial pero que sus habitantes son indiferentes a la valoración de sus talentos y capacidades y la valoración de sus riquezas naturales y estratégicas y a sus recursos marítimos e hídricos y a sus riquezas botánicas y minerales. Navegamos en nuestra forma de actuar, en un hiato neurótico, o sea entre el perfeccionismo, enfermizo, que lo idealizamos y exigimos de los demás y del Estado y entre la mediocridad que nos identifica en nuestras obras y actos materiales y espirituales.
Colombia puede reaccionar si existen líderes que tengan una visión solidaria y de conciencia social responsable y que tengan la capacidad de enseñarle al colombiano, como pedagogos del pueblo, a sentir el progreso digno, a soñar con un futuro mas humano, a prepararse para el desarrollo, a interpretar las necesidades del pueblo y a definir las metas precisas para desarrollar la personalidad responsable, cívica y solidaria y a planificar el desarrollo integral a corto y largo plazo con una capacidad innovadora que pueda ser acogida por todos los colombianos de buena voluntad y donde también se mejore y progrese en el nivel académico de la educación en todos los niveles y donde se proyecten los sueños mas nobles y prácticos para el desarrollo comunitario del país.
Robert Aníbal Sánchez Fajardo.